Nuestros compañeros de la campaña "Armas
bajo control" se encuentran en Nueva York para contar de
primera mano qué está pasando en la Conferencia de las
NNUU. No os perdáis sus impresiones día a día.
Queridos amigos, queridas amigas:
Acabo de volver de Nueva York. He asistido a la Conferencia sobre
Armas Ligeras que se ha celebrado durante 15 días en el seno
de Naciones Unidas.
Allí he tenido el privilegio de participar en los acalorados
debates sobre cómo “prevenir, combatir y erradicar el
tráfico ilícito” de este tipo de armas, y también
he sido testigo de su decepcionante resultado final. Aunque algunos
días hemos terminado pasadas las 2 de la madrugada, hemos trabajado
durante el fin de semana, incluso en días festivos, no hemos
podido alcanzar ningún acuerdo. Unos cuantos países lo
han impedido. Ha habido varios motivos. Unos porque no querían
oír hablar de restricciones a la posesión civil de armas.
Otros que no cedieron un ápice para favorecer el control internacional
de sus ventas o de sus compras. A final, solo un puñado de países
que dieron al traste con la reunión, impidiendo el consenso,
que es la única forma de acuerdo posible en estas reuniones.
Pero no todo ha caído en saco roto. Que más de 130 países
presentes en la reunión pidieran públicamente mayores
controles, y que entregáramos un millón de rostros, uno
posiblemente el tuyo, recogidos en decenas de países, supone
una fuerza irrefrenable. Antes o después la evidencia y el sentido
común se impondrán.
Por eso, los medios de comunicación, muchos gobiernos todavía
enojados por el nulo resultado, y las organizaciones como Intermón
Oxfam, con el ímpetu ya renovado, hemos puesto las miras en
la próxima reunión de la Asamblea General de Naciones
Unidas, este próximo otoño. Allí, donde los acuerdos
pueden ser tomados por votación, un reducido grupo de países
no podrá obstaculizar que avancemos.
Seguimos contando contigo para conseguirlo; tu rostro y tu adhesión
volverán a estar presentes pidiendo que se frene la proliferación
descontrolada de armas ligeras que aviva la violencia en los países
más pobres de nuestro planeta. Si todavía no te has sumado
hazlo en www.armasbajocontrol.org. Te esperamos.
Un abrazo,
Ricardo Magán
Responsable de la Armas Bajo Control de Intermón Oxfam
Esta semana no se presenta fácil. La conferencia de Naciones
Unidas entra en su recta final, y todos andamos con los nervios de
punta. Durante la semana pasada se presentaron más de 350 propuestas
para ser incorporadas al texto, y algunas de ellas, aunque apoyadas
por poco estados se han abierto paso.
Durante el fin de semana esos
pocos estados han estado presionando y han conseguido
descafeinar el documento final de la conferencia. A la
eliminación de todas
las referencias en ese documento a la necesidad de respetar los derechos
humanos y el derecho internacional humanitario a la hora de vender
armas, se unen ahora las presiones para rechazar cualquier compromiso
de acordar unas reglas comunes que regulen este comercio. Pero no vamos
a tirar la toalla, y seguimos recorriendo kilómetros de pasillos
dentro de Naciones Unidas para convencer a los representantes de los
gobiernos de que deben ser responsables y poner freno a la sangría
que produce diariamente el comercio descontrolado de armas.
Algunos
gobiernos, entre ellos la mayoria de los europeos, y
muchos latinoamericanos, africanos y asiáticos han escuchado el mensaje y están
trabajando para conseguir, junto a las ONG, reforzar ese texto final.
Durante el lunes (ayer martes fue fiesta nacional en Estados Unidos)
continuaron los debates a puerta cerrada sobre ese segundo documento,
y se evidenció la falta de consenso en algunos temas claves.
Los delegados de los gobiernos emplearon 3 horas en discutir el contenido
de 3 artículos, que no suponían más de 11 líneas.
Hoy miércoles ya sabemos que la negociación tendrá que
coger velocidad y habra reuniones hasta bien entrada la
noche.
Mientras tanto, resulta todo un lujo el encuentro con gentes de todo
el mundo que comparten el trabajo y el entusiasmo por lograr mayor
paz y justicia. Hemos conocido a un grupo de músicos de Colombia
que se llaman Almaparlantes que no paran de dar a luz proyectos alternativos
a la violencia que castiga su país desde hace demasiado tiempo.
Su último invento es la "escopetarra", una guitarra
fabricada a partir de un kalashnikov, para la que han compuesto canciones
como una en la que cantan: "hay que decirle a los violentos que
no matan al mensaje matando al mensajero". Para ellos, la "escopetarra" no
es sólo un instrumento musical, sino que es un "arma para
pensar". Esperemos que los gobiernos hagan precisamente eso, reflexionar,
y que lo hagan sin olvidar a los millones de personas que sufren cada
día la amenaza de la violencia. El viernes tendremos el desenlace.
Carmen Rodríguez
Trabajo Duro
"Desde que comenzó la conferencia hasta ayer por la tarde,
vivimos la primera parte de esta experiencia. Todo se
ha referido a discursos con las posiciones
políticas de los países sobre cómo han percibido estos
cinco años
y qué quieren que pase, o no, en los próximos.
En el exterior, los representantes de las ONG
han estado en los pasillos intentando "cazar" a
los delegados oficiales de los
gobiernos para intercambiar impresiones sobre tales discursos,
las preocupaciones y las metas para de cada quien para esta
conferencia. Todo esto pasa porque las ONG no tuvieron
acceso al salón donde se desarrolla la reunión.
Entonces, los pasillos son ríos de personas haciendo mucho
ruido cuando hablan e intentan captar la atencion de los
gobiernos, y de ser
posible, persuadirlos en el menor tiempo
posible. El Café Viena, un lugar en medio
de los corredores, se parece a la plaza principal de un
pueblo donde todos se
reunen a discutir lo que está pasando e intentar obtener
algo. Además, tiene el único televisor de
la zona, y está convenientemente pasando los
juegos del mundial de fútbol. Los juegos han sido una oportunidad
perfecta
para reunirse sin restricciones de espacios de reunión
o de barreras
formales.
Mientras tanto, el borrador de documento final ha sido distribuido
y no es bien visto por las ONG, ya
que no es bueno. Elimina referencias a los Derechos Humanos, el Derechos
Internacional Humanitario y otros instrumentos
similares.
En lenguaje sencillo significa que los resultados
no serían en principio tan fuertes como esperamos para
reducir el sufrimiento que las armas
pequeñas producen en todo el mundo.
Los representantes de las ONG hemos estado ocupados haciendo lecturas
rápidas, análisis profundos, desarrollando reacciones iniciales
y propuestas concretas a este documento. Amigos,
es increíble como todos aquí dan
lo mejor de sí en un ambiente de colaboración impresionante.
Hoy es el día en que hablan las ONG, me toca dar uno de los
discursos. Tambien es día de fútbol. Esperamos poder
decirle a los representantes de los gobiernos lo que la
humanidad entera está
esperando de ellos, quizás mientras algunos
vean el juego, otros de las ONG les intentaran recordar
cómo el fútbol es un buen ejemplo de cuán bien podrían
ser las cosas si todas las
naciones jugaran con las mismas reglas por el bien de todos.
El trabajo, adentro y afuera, es intenso, y no para."
César Marín
"Tengo que escribir una especie de
diario sobre nuestro trabajo en Nueva York en la Conferencia
de Naciones Unidas sobre Armas Ligeras, y lo primero que
se me ocurren son unas cuantas cifras: 2.000 personas reunidas
para discutir durante dos semanas cómo frenar el
sufrimiento que causa la falta de control sobre el comercio
de armas; 14.000 personas que morirán durante ese
mismo tiempo a causa de las heridas causadas por estas
armas; y un millón de personas que han “dado
la cara” en 160 países del mundo, para apoyar
con su firma y su fotografía controles más
estrictos sobre el comercio de armas. La verdad es que
todo esto impresiona más que todos los rascacielos
de Nueva York.

Julius,
el millonésimo
adherido a "Un Millón de Rostros" entrega
la petición al Secretario General de las NNUU Kofi
Annnan. Autor: Armas bajo control
Llevamos ya varios días aquí preparando los
actos con los que la campaña quiere mostrar a los
que toman los decisiones en esta Conferencia el sufrimiento
que causan las armas, y el deseo de mucha gente en todo
el mundo de que esto acabe. Este lunes ha sido un día
intenso y emotivo. Empezaba la Conferencia y el rostro
un millón de los que hemos recogido en todo el mundo,
Julius Arile, de Kenia, entregó al secretario general
de Naciones Unidas, Kofi Annan, el millón de fotografías
recogidas en todo el mundo.
Julius es de una comunidad
pequeña y remota de Kenia, situada en la frontera
con Uganda. Es una zona sin apenas recursos económicos,
donde el conflicto por los escasos pastos para el ganado
son endémicos. A causa de la falta de control en
el comercio de armas, las diferencias allí de dirimen
ahora a disparo limpio. Por supuesto, a disparo de kalashnikov.
Julius compró uno cuando sólo tenía
15 años, pero asegura que muchos empiezan a manejarlos
antes, sólo con 10, porque son muy fáciles
de usar.
Después de perder a su hermano y a muchos
amigos en un ataque, Julius descubrió que había
otras maneras de ganarse la vida sin tener que manejar
un arma. Ahora es un atleta profesional, un corredor de
larga distancia. Y ha venido desde muy lejos para recordarnos
una realidad que también está cerca de
nosotros, porque el comercio de armas no tiene fronteras.
Seguiremos trabajando estos días, y seguiremos
informando."
Carmen Rodríguez
"Buenas Noticias.
Kofi Annan recibió bien temprano en la mañana un periódico
con la mejor de las noticias posible para comenzar
las dos semanas en las que los Estados del mundo
evaluarán y propondrán un nuevo curso de acción
global sobre las
armas pequeñas y ligeras. El periódico, lleno de los
rostros de más de un millón de personas que
piden con urgencia que sus representantes en las Naciones
Unidas piensen en el impacto negativo que tiene la proliferación
de las armas de fuego en la vida de las personas, marca
el éxito de años de
actividades de campaña en todos los rincones del planeta.
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La entrega del "Millón de rostros" movilizó desde
las 5 de la mañana a más de cincuenta personas de
varias organizaciones y países. Comenzamos temprano, todos
estábamos contentos y celebrando el hecho de volvernos a
encontrar, de haber pasado la meta del millón de rostros,
y llevar este mensaje directamente al Secretario
General de la ONU.
Izquierda: Julius, el millonésimo adherido
a "Un Millón de Rostros" posa ante la estátua réplica de una AK-47
delante del edificio de las NNUU en
NY.
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Madrugamos en la primera de las dos semanas de trabajo intenso que
tendremos como representantes de las más de setecientas organizaciones
registradas para hacer valer el compromiso de las personas
que dieron su rostro y aquellas millones que no pudieron
porque fueron víctimas fatales de las armas.
Tenemos una meta fundametal en esta Conferencia: lograr que los Estados perfeccionen
medidas efectivas que permitan salvar vidas, controlando
las armas. Éste, parece increIble, no es un compromiso compartido
globalmente. Estas semanas trabajaremos sin descanso
cabildeando a los Estados para que reconozcan los graves problemas que tienen los pueblos
por la proliferación
de armas en el mundo, y obtener de ellos el compromiso
para tener plan de acción fortalecido.
Son casi las 2:30 pm, está lloviendo y mientras veo la energía,
la pasión, las manos volando en la medida
que hablan, y las sonrisas de todas y todos los
que han estado conmigo aquí desde bien temprano en la mañana,
siento que tenemos razones para pensar que éstas van
a ser dos semanas de emociones y buenas noticias.
Ya les contaré."
César Marín
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