En 24 horas la presentación casi había terminado. ¿Quieren saber cómo fue? A continuación se incluyen algunos de los hechos más destacados…
En una calle de Sao Paulo se encendieron miles de velas bajo
el cielo nocturno de Brasil, un símbolo
escueto y claro de las muertes ocasionadas por las demoras
legislativas del gobierno. En Francia, el
hecho de que «cada minuto una persona muere víctima
de las armas» se escenificó para los transeúntes
en un espectáculo callejero del tipo «pasen
y mueran», mientras el mundialmente conocido futbolista
y partidario de la campaña Claude Makelele era entrevistado
en una cadena de televisión nacional. Por todo el
país se colocaron fotografías de dos contrincantes
senegaleses de Claude, El Hadj Diouf y Salif Diao , en las
que aparecían con las camisetas de la campaña "Armas
bajo Control", y el día anterior, un
muchacho joven hizo un llamamiento en una emisora nacional
de radio para que los dirigentes de su país firmen
un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas.
A media mañana, en casi 70 países se informó a
periodistas sobre el comercio no regulado de armas en todo
el mundo, que afecta a las vidas de millones de hombres,
mujeres y niños, miles de los cuales mueren como resultado
de la violencia armada. Se escribieron titulares, se grabaron
entrevistas y estudios de radio y platós de televisión
se prepararon para difundir la campaña "Armas
bajo Control". En Croacia, Fiyi, India, Macedonia,
Nueva Zelanda, Portugal, Suecia, Suiza, Tanzania y Venezuela,
la historia de la crisis del comercio de armas consiguió llegar
a los hogares de muchas personas.
La actriz Helen Mirren hizo un llamamiento a los lectores
de periódicos australianos y canadienses para que
se unieran con ella a la petición "Un
millón de rostros", mientras la prensa
peruana describía a uno de los patrocinadores de la
campaña, IANSA, como «la enemiga del revólver».
Aquella tarde, radioyentes de Bélgica, Malawi y Togo oyeron hablar, probablemente por primera vez, sobre el Tratado
Internacional sobre Comercio de Armas.
Activistas de Italia, Nepal y República Checa lucharon contra las dificultades para ser escuchados en los medios de comunicación (ni las fiestas nacionales ni los directores de medios que no estaban interesados en la cuestión iban a impedir que los activistas de la campaña «Armas bajo Control» difundieran el mensaje de la necesidad de un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas). En Zambia, el Día de la Independencia también se vio como una oportunidad para difundir el mensaje, y miembros de la policía y las fuerzas armadas se unieron a la causa de la lucha
contra el comercio no regulado de armas; en el norte de Sudán y en Sudáfrica, estudiantes (concretamente del campus Steve Biko de la Universidad de Durban) se hicieron cargo de dar publicidad a la campaña.
La campaña "Armas bajo Control" está relacionada
con el progreso mundial, nacional, social y jurídico.
A menudo el progreso implica cambiar la mentalidad y las
creencias de las personas. Por eso, es fundamental que persuadamos
a los gobiernos para que acepten el reto y actúen
al respecto si queremos conseguir un tratado para el año
2006. Políticos de Alemania, Austria, Finlandia y
Países Bajos se unieron a los actos locales de campaña,
y en alguna ocasión se vieron en situaciones embarazosas
al preguntárseles sobre la postura de su gobierno
respecto al comercio de armas. Se han podido observar también
algunas muestras de avance sobre esta cuestión antes
de lo previsto. En Trinidad y Tobago, el Ministerio de Educación
ha manifestado su voluntad de llevar la campaña a
sus escuelas, y en Eslovaquia, el Ministerio de Economía
y la Comisión Europea han acordado celebrar más
conversaciones.
Los niños de algunos países no saben lo que
significa vivir en paz; muchos de ellos son más jóvenes
que el conflicto civil que azota su país. Éste
es el caso de países como Sierra
Leona y Uganda, donde se
obliga a niños de no más de diez años
a luchar y matar con armas. En estos países,
el 9 de octubre fue un día para recordar los cientos
de vidas que se han perdido.
Mediante la danza, jóvenes filipinos representaron historias sobre su lucha contra la violencia ante un público de más de 300 personas. Hubo importantes actos simbólicos de esta naturaleza en el día de presentación de la campaña en todo el mundo, desde Malí, donde se soltaron palomas que volaron sobre una multitud de 2.000 personas que se habían congregado para mostrar su apoyo a la campaña, hasta el Reino
Unido, donde el centro de Londres se transformó en un cementerio ficticio.
En Kenia, el efecto de las armas se ha descrito como una tragedia que se extiende desde el ámbito personal al nacional; esta misma situación puede verse en muchos otros países. Resulta increíble que en Camboya se movilizaran 10.000 personas, la mayoría de las cuales han sufrido algunos de los efectos de la violencia armada en sus vidas. Una joven del sur de Sudán relató su propia historia sobre cómo se vive bajo la amenaza de ser víctima de la violencia armada.
El comienzo de la campaña "Armas bajo
Control" se produjo realmente a escala mundial
y refleja la necesidad de una solución internacional.
El Tratado Internacional sobre Comercio de Armas forma
parte de esa solución, y millones de personas de todo
el mundo están de acuerdo y se han unido a la campaña
por su consecución. En Dinamarca, Estados
Unidos,
Irlanda, Polonia y Sri
Lanka, miembros de la sociedad civil
salieron a las calles o se unieron a la petición "Un
millón de rostros" para pedir un cambio.
En Chad se celebró con música, y en España la gente se reunió en los cines. La información
sobre la campaña se tradujo para el público
esloveno y griego.
Y por último, en Costa Rica, país
en el que comenzó a promoverse el tratado y en el
que no existen las fuerzas armadas, el 10 de octubre se inauguró el
Museo de la Paz.
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