La situación se
encuentra en un punto muy crítico. Hay millones
de armas en circulación y pueden encontrarse prácticamente
en cualquier rincón del mundo. A menudo se utilizan
para cometer flagrantes violaciones de los derechos humanos
y millones de personas están sufriendo las consecuencias.
Se requiere una acción gubernamental inmediata.
Los gobiernos tienen la obligación de proteger a
sus ciudadanos dentro de sus fronteras, pero también
de hacer todo lo posible para prevenir la vulneración
de los derechos humanos y los crímenes de guerra
en otros países.
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