Mientras la atención
internacional se centra en la necesidad de controlar las
armas de destrucción masiva, el comercio de armas
convencionales sigue sin una legislación eficaz.
En los últimos años, se ha admitido el
problema de la proliferación ilícita de
armas ligeras y se han tomado algunas medidas importantes:
firma de los
Principios Reguladores de las Transferencias de Armas
Convencionales, adopción del Código de
Conducta de la Unión
Europea y desarrollo de unas “directrices sobre
buenas prácticas”.
Sin embargo, los mecanismos existentes no son obligatorios,
apenas se aplican y están plagados de lagunas
legales.
Por este motivo, es imprescindible conseguir que todos
los gobiernos del mundo adopten un Tratado
Internacional sobre
Comercio de Armas exhaustivo
y de obligado cumplimiento que regule todo el armamento
convencional, como ya existe para las armas de destrucción masiva.
Este Tratado ayudará a impedir que las armas caigan
en manos de asesinos indiscriminados y de responsables
de abusos y violaciones de los derechos humanos.
|