Las armas son un factor
decisivo a la hora de instigar, prolongar e intensificar
los conflictos y la violencia
armada, incrementando las víctimas civiles. Las
armas se utilizan arbitraria e indiscriminadamente para
matar o herir, para amenazar a la gente y expulsarla
de sus hogares.
A más largo plazo, las armas obstruyen las posibilidades
de desarrollo e interfieren en los derechos de la gente
a una vida digna y a los servicios de salud y educación.
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