En nuestro trabajo en todo el mundo, Oxfam,
Amnistía Internacional y la Red Internacional de Acción Contra
las Armas Ligeras somos testigos del coste humano de los
abusos causados por las armas, y trabajamos en favor de un
control más estricto del armamento convencional.
Sin un control estricto, las armas seguirán avivando los
conflictos violentos, la represión estatal, la delincuencia
y la violencia doméstica. A menos que los gobiernos actúen
para detener la proliferación de armas, se perderán más
vidas, se cometerán más violaciones de los derechos humanos
y se negará a más personas la oportunidad de una vida digna.
La situación es crítica. Deben tomarse medidas urgentes
inmediatamente. Los gobiernos deben emprender acciones
a todos los niveles para poner fin al sufrimiento que provoca
el descontrol en el comercio de armas. |