“
Hay incidentes, como cuando el centro de salud se encontró en
medio del fuego cruzado de dos bandas. [...] En otra ocasión,
el personal tuvo que permanecer en el interior a consecuencia
de los disparos que había fuera.” Trabajador
de sanidad de Medellín, Colombia, 2001
En momentos de conflicto, los grupos armados saquean los
centros médicos, atacan a las comunidades para conseguir
suministros y convierten el camino a la escuela en un ejercicio
de supervivencia, siempre y cuando ésta no haya
sido destruida, cerrada o se esté utilizando para
albergar a desplazados.
Los defensores de los derechos humanos, los periodistas
y otras personas que ejercen su derecho a la libertad de
expresión y asociación sufren también
intimidación y ataques constantes del gobierno o
de las fuerzas armadas que tratan de silenciarlos. Entre
enero y octubre de 2002, 118 sindicalistas fueron asesinados
en Colombia, y muchos más “desaparecieron”.
Los responsables permanecen impunes.
Si te niegan la asistencia médica, la educación
y los medios de sustento, y vives con el temor a ser víctima
de la violencia armada si te atreves a hablar, ¿qué posibilidades
tienes de salir de la pobreza?
Sin paz y sin seguridad personal no se puede alcanzar
el desarrollo. También es imposible conseguirlo
sin inversión en servicios sociales y sin libertad
para participar en la sociedad civil. ¿Cómo
pueden desarrollarse los países cuando un tercio
de ellos dedican más dinero al ejército que
a los servicios médicos?
El gasto en defensa desvía unos recursos esenciales
y los aparta de los presupuestos de salud y educación.
Países de África, Asia, Oriente Medio y Latinoamérica
gastan aproximadamente 22.000 millones de dólares
anuales en armas – la mitad de esa cifra bastaría
para escolarizar a todos los niños y niñas
en la enseñanza primaria.
En 1999, Sudáfrica gastó 6.000 millones
de dólares en armas, incluidos submarinos, aviones,
helicópteros y fragatas. Esos 6.000 millones podrían
haber pagado el tratamiento de los cinco millones de afectados
por el VIH/SIDA en Sudáfrica durante dos años.
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