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España viola el Código de Conducta de la UE en
el 40% de los destinos de exportaciones de armas
Amnistía Internacional, Greenpeace e Intermón Oxfam denuncian
que España exportó el año pasado armamento a Sudán y Costa
de Marfil
19 de noviembre del 2004- Un año más,
Amnistía
Internacional, Greenpeace e Intermón Oxfam, con
la asistencia técnica de la Escuela de Cultura de
Paz de la UAB , han contrastado la información ofrecida
por el Gobierno sobre las exportaciones españolas
de armas en 2003 y han constatado que sigue faltando transparencia
y control sobre este comercio. Cuatro de cada diez países
a los cuales España exportó armas en 2003
no cumplen con los requisitos que estipula el Código
de Conducta de la Unión europea. Así se desprende
del informe que han presentado hoy, en el que además
se hacen 10 recomendaciones específicas a poner
en práctica si de verdad se quiere tomar en serio
el control del comercio de armas.
Aunque en los últimos años ha habido algunos
avances en la manera en que el Gobierno informa sobre esta
materia, las transferencias españolas de armas siguen
rodeadas de secretismo. En base a una comparación
con países de nuestro entorno, el informe recomienda
una serie de buenas prácticas que hagan posible
conocer la verdad sobre el comercio de armas así como
el control de la sociedad civil y muy especialmente del
Parlamento.
España ha doblado el volumen de sus exportaciones
en los últimos tres años (alcanzado la cifra
de 321’9 millones de € en 2003). El 90% del
volumen de ventas en el último año han tenido
como destino a países de la UE, pero el
40% de los destinos de armas españolas no aprueban el examen
del Código de Conducta de la Unión Europea,
como es el caso de Israel, India, Indonesia o Venezuela. Éste
establece que no se pueden vender armas a países
embargados, en conflicto, inestables, que no respeten los
estándares de derechos humanos, con problemas de
desarrollo o cuando exista riesgo evidente de desvío
de la venta a un tercer país.
Por otro lado, el Gobierno ha presentado los datos de exportaciones
de 2003 en octubre de 2004, lo que anula cualquier intento
de política preventiva. Además de que el
nivel de información y de detalle con que se informa
puede ser ampliamente mejorado, hay determinados productos
que no son considerados armamento por las autoridades españolas
y por lo tanto, quedan fuera de los mecanismos de información
y control (como los aviones de transporte militar y determinadas
armas pequeñas y ligeras y sus municiones). Lo mismo
ocurre con las transferencias que no son exportaciones
(donaciones, leasing, ventas de productos de segunda mano,
venta de excedentes, etc). De hecho, un análisis
pormenorizado de todas las transferencias españolas
durante el año 2003 muestra que el volumen
real de las transferencias de armas españolas es
un 50% superior a lo declarado por el Gobierno.
Algunos ejemplos de operaciones sobre las que el Gobierno
no rinde cuentas en su informe:
- La venta de aviones de transporte militar a
Jordania, Colombia, Polonia, Paraguay, Turquía
y Francia.
- Ventas de cañones de segunda
mano a Marruecos por
el precio simbólico de 1€ la unidad.
- La
venta de munición para armas ligeras
para numerosos países sub-saharianos. Destaca
la exportación realizada a Sudán,
un país
en guerra desde 1983 y en el que actualmente ocurre la
peor crisis humanitaria del planeta provocada por el
conflicto entre las milicias armadas del Gobierno y los
grupos rebeldes
en las provincias de Darfur. La munición
exportada violaba el embargo al que la UE tiene sometido
a Sudán
desde 1994. Además, el año pasado
España
exportó munición a Costa de Marfil por
valor de 80.000 euros. El conflicto de Costa de Marfil,
si bien
se ha avivado en los últimos días, estalló en
el otoño de 2002.
Por todo ello, entre las 10 recomendaciones que formula
el informe se encuentran: aplicar rigurosamente los
criterios del Código de Conducta; ampliar la lista
de los productos considerados armamento; rendir cuentas
sobre todos los tipos de transferencias de armas y no
sólo sobre las exportaciones, y una serie de pasos
a dar para acabar de una vez por todas con el secretismo
y la falta de información. Así mismo
se insta al Gobierno a jugar un papel activo
en los foros regionales e internacionales en
los que se discuten medidas para mejorar el control del
comercio de armas, como la revisión del Código
de Conducta de la UE o el proceso para impulsar un Tratado
internacional de comercio de armas.
Si el nuevo Gobierno quiere ser firme y coherente en
su compromiso de fomentar la paz y la seguridad internacional
debe avanzar sustancialmente en la transparencia y el
control de las transferencias españolas de armas, demostrando
que los derechos humanos y la seguridad de las personas
se sitúan por encima de los intereses económicos
y políticos.
Contacto para Medios de Comunicación:
-Amnistía Internacional: Ángel Gonzalo,
91.310.12.77. / 630.746.802.
-Greenpeace: Mamen Illán, 91.444.14.00. / 626.998.248.
-Intermón Oxfam: Héctor Oliva, 93.482.07.94.
/ 699.075.276.
-Escuela de Cultura de Paz: Daniel Luz, 93.581.17.32.
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