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Aprobada la Ley de Comercio de Armas tras
más de 10 años de campaña de las ONG
Amnistía Internacional,
Fundació per la Pau, Greenpeace e Intermón
Oxfam, celebran que finalmente España empiece
a controlar por ley las exportaciones de armas
Madrid.- Tras más de diez años
de campaña por un mayor control y transparencia
del comercio español de armas, Amnistía Internacional,
Fundació per la Pau, Greenpeace e Intermón
Oxfam han celebrado hoy la aprobación definitiva
de la Ley de Comercio de Armas como un avance importante
para poner fin al enorme coste humano que tienen las transferencias
irresponsables de armas. El comercio descontrolado de armas
causa en el mundo una muerte cada minuto.
La ley sobre el control del comercio
exterior de material de defensa y de doble uso obligará al Gobierno a
aplicar los criterios del Código de Conducta de
la Unión Europea que no permiten transferencias
de armas a países en conflicto o donde se violen
los derechos humanos, entre otros.
Las cuatro organizaciones instan
al Gobierno español
a cumplir escrupulosamente con el espíritu y la
letra de la nueva ley, incluyendo el envío de información
puntual y detallada al Parlamento sobre qué material
de defensa exporta España y a qué destinos.
En este contexto, las organizaciones recuerdan que todavía
está pendiente el envío al Congreso de los
Diputados de las estadísticas de exportaciones de
armas relativas al primer semestre de 2007.
Los aspectos
más positivos
de la ley:
- Se prohíben las ventas
a países
en conflicto, donde se violen los derechos humanos
o que estén sometidos a embargos internacionales,
entre otros criterios.
-Se incluye, entre el
material sujeto a control, las armas y municiones
para caza y tiro deportivo.
-En el momento de denegar
una transferencia a un país,
se tendrán en cuenta los informes de organismos
de Naciones Unidas en materia de derechos humanos,
así como
los de organizaciones y centros de investigación
sobre paz, desarme y derechos humanos.
-Entre los
documentos de control que se deben adjuntar a las
solicitudes de exportación, se incluyen
cláusulas
de no reexportación, por las que el país
receptor se compromete a no vender o transferir
estos productos a un tercer país. También
debe incluirse la información sobre países
de tránsito
y métodos de transporte, una medida importante
para evitar “desvíos” de armas.
Se podrán
denegar esas autorizaciones cuando se trate de
países
sobre los que hay evidencia de desvío de
armas.
-El gobierno se compromete a promover
y a apoyar la prohibición
de las bombas de racimo. Asimismo, el Gobierno
establece el compromiso de apoyar la aprobación
de un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas.
-En materia de transparencia, se elimina
la referencia a la Ley de Función Estadística
Pública,
que era hasta ahora el principal argumento eximido
por el Gobierno para no ofrecer mayor información
pública
sobre el tipo de producto exportado. Este cambio
abre la puerta a que parlamentarios y ciudadanos
dispongamos de
información detallada de qué material
de defensa y doble uso exporta España.
-Se
amplia el control parlamentario. El Congreso, además
de recibir semestralmente y anualmente la información
relativa a las exportaciones oficiales, tendrá capacidad
para evaluarla a través de un dictamen con
recomendaciones, a las que el Secretario de Estado
deberá dar
respuesta en su comparecencia anual.
Los
aspectos más negativos
de la ley :
• En materia de transparencia, la ley no menciona
de forma explícita la obligación del Gobierno
de dar información detallada del producto exportado,
haciendo únicamente referencia a “categorías
descriptivas”.
•
La JIMMDU (el organismo interministerial que autoriza o
deniega las autorizaciones) conserva la capacidad de eximir
a los exportadores de la presentación de los documentos
de control en ciertos casos. Sin embargo, es positivo que
la ley incluya la obligación del Gobierno de informar
sobre los criterios utilizados en la aplicación
de las exenciones.
• No se contempla la obligatoriedad de documentos de control
como el certificado de destino y uso final.
•
En materia de intermediación o corretaje, no se
aplica el principio de extraterritorialidad, que ampliaría
su ámbito de aplicación a los nacionales
o residentes españoles que operen desde el extranjero.
Más de diez años de campaña para exigir
mayor transparencia y control de las exportaciones españoles
Hace
poco más de una década, la información
relativa al comercio exterior de material de defensa era
secreta y las transferencias de armas no estaban sujetas
al control político ni de la opinión pública.
La toma de conciencia de los ciudadanos y el trabajo de
diferentes organizaciones y de distintas fuerzas políticas
parlamentarias han permitido combatir el secretismo y avanzar
hacia una mayor transparencia y control. Desde el lanzamiento
de campaña, cientos de miles de personas y decenas
de instituciones han apoyado esta petición.
El primer logro de la campaña fue la aprobación
en 1997 de una Proposición no de Ley en el Congreso
en la que se pedía al gobierno que hiciera públicos
los datos esenciales de las exportaciones de armas. Hasta
1996, la información oficial sólo ofrecía
el total de esas exportaciones a cada país, sin
detalle alguno de qué se vendía.
A finales de 2006 el Consejo de
Ministros aprobó el
proyecto de ley sobre comercio de armas dando cumplimiento
a una proposición no de ley aprobada por unanimidad
en el Congreso de los Diputados el año interior.
Las organizaciones acogieron con satisfacción esta
aprobación al tratarse de una demanda histórica.
Sin embargo, el proyecto presentado decepcionó por
no introducir apenas avances con respecto a la normativa
existente, ignorando además las buenas prácticas
de otros países para un control efectivo de las
exportaciones.
En febrero de 2007, las organizaciones
publicaron el informe “Comercio
de armas en España: Una ley con agujeros”,
en el cual se analizaron las debilidades de la propuesta
gubernamental y se presentaron una serie de recomendaciones
a los grupos parlamentarios para mejorarla.
A lo largo de este año, activistas de las organizaciones
han realizado actos de campañas y recogidas de firmas
en toda España para pedir a diputados del Congreso
que priorizaran el debate de esta ley y tuvieran en cuenta
las peticiones de las organizaciones.
Amnistía Internacional, la Fundació per
la Pau, Greenpece e Intermón Oxfam valoran positivamente
las modificaciones incluidas al texto inicial aunque lamentan
que no se haya conseguido el consenso necesario en el Congreso
para que la ley obligue explícitamente al Gobierno
a dar información detallada sobre el tipo de producto
exportado. Por ello, las cuatro organizaciones darán
seguimiento al desarrollo reglamentario de esta ley y a
su aplicación para que suponga un verdadero avance
en materia de control y transparencia de las exportaciones
españolas de armas e impida transferencias irresponsables.
Exportaciones
de armas de 2006 a destinos preocupant
es
Según los últimos datos oficiales, España
vendió el pasado año material de defensa
por valor de más de 845 millones de euros, lo que
le sitúa en el octavo puesto entre los mayores exportadores
de armas del mundo. Una tendencia al alza en volumen de
exportaciones, confirmada por el Secretario de Estado de
Comercio en su comparecencia ante la Comisión de
Defensa el pasado 11 de diciembre, que se debería
revertir en los próximos años.
España vendió 441.000 euros en material de
defensa a Israel, un millón de euros a Pakistán,
más de 16 millones de euros a Marruecos, y más
de 3 millones de euros a Venezuela. El informe oficial
explica que España ha vendido a estos países
productos de distinto tipo entre los que figuran aquellos
de la categoría 4 “bombas, torpedos, cohetes
y misiles”. Sin embargo, no se conoce con precisión
qué se exporta y en qué cantidad.
En el caso de Marruecos, los datos oficiales ofrecieron
información solamente sobre la mitad de las ventas,
de las que se dice que son “vehículos todo
terreno para transporte”. Se sigue sin saber más
información sobre el resto de los productos exportados.
En relación con las ventas de material y tecnologías
de doble uso, entre los destinatarios figuran países
como Irán, Colombia, China o Israel.
Estos destinos
difícilmente cumplirían con los requisitos
establecidos por la ley para autorizar una exportación
de armas.
En años anteriores, España vendió munición
a Ghana por valor de 3,2 millones de euros. A pesar de
su posible impacto negativo, así como el riesgo
de tráfico ilícito de esas armas a países
vecinos- algunos de ellos inmersos en situaciones de conflicto
o posconflicto armado- las ventas de estos productos no
han estado sujetas a ningún control por parte del
Gobierno hasta la fecha. Con la nueva ley, el Gobierno
deberá no sólo someter a control las ventas
de armas de caza, tiro deportivo y sus municiones sino
informar al Congreso de las mismas.
Contacto para medios:
Amnistía
Internacional
Ángel Gonzalo 91 310 12 77 / 630 74 68 02 agonzalo@es.amnesty.org
Intermón Oxfam
Carmen Rodríguez 91 204 67 20/ 615 359 401 crodriguez@IntermonOxfam.org
Greenpeace
Marta Rodríguez 914 44 14 00 / 660 47 12 67 marta.rodriguez@es.greenpeace.org
Fundació Per la Pau
Lourdes Vergés. 93 302 51 29 / 677 049 275 lverges@fundacioperlapau.org
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