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Armas letales que se desvanecen "sin rastro"
Nuevo informe de la campaña Armas bajo control: Amnistía
Internacional, Intermón Oxfam, IANSA
24 de enero del 2005- Hay más probabilidades
de que se pueda rastrear una maleta o un tomate transgénico
que unas armas letales, según denuncia hoy la campaña
Armas bajo Control en un nuevo informe
titulado El
rastreo de un comercio letal. Marcado y rastreo de armas
y municiones: una pieza fundamental para el control del
comercio de armas.
La ausencia
de un sistema mundial para rastrear las armas pequeñas
y la munición supone que no puede hacerse responsables
a los países exportadores de que sus armas lleguen
a autores de abusos contra los derechos humanos, a criminales
de guerra y a países donde se hipoteca el desarrollo
de las comunidades y se perpetúan conflictos.
El informe
de la campaña Armas bajo Control –impulsada
por Amnistía Internacional, Oxfam Internacional
(Intermón Oxfam en España) y la Red Internacional
de Acción contra las Armas Ligeras (IANSA)– muestra
que, aunque las armas y la munición suelen llevar
números de serie básicos, no existe un sistema
mundial de registro de esta información en las ventas
de armas. Esto hace que esos números de serie sean
inútiles para rastrear y encontrar cargamentos ilegales
de armas.
Los países
que venden armas ilegalmente pueden sencillamente alegar
que ignoran cómo han terminado las armas en manos
de asesinos.
El informe de la campaña Armas
bajo Control se publica al tiempo que da comienzo en Nueva
York hoy, 24 de enero, la conferencia
de las Naciones Unidas sobre marcado y rastreo de armas. El informe insta a la
ONU a adoptar inmediatamente un
sistema legalmente vinculante de marcado y rastreo de armas
pequeñas y ligeras
y munición.
“Es indignante que tengamos más
probabilidades de rastrear un tomate transgénico
o una maleta que un AK47 o un lanzacohetes. Una maleta
perdida puede rastrearse de San Francisco a Sierra Leona
en cuestión de horas, y sin embargo todos los días
desaparecen armas mortales sin dejar rastro”, ha
manifestado Ignasi Carreras, director general de Intermón
Oxfam.
La resistencia de los gobiernos a un
sistema mundial para rastrear transferencias de armas hace
que sea casi imposible llevar adelante procesamientos individuales
o hacer que los gobiernos rindan cuentas por ventas ilegales
de armas y por rupturas de los embargos de armas impuestos
por la ONU.
Esteban Beltrán, director de Amnistía
Internacional en España, ha declarado: “El
comercio ilícito de armas alimenta los abusos contra
los derechos humanos en una escala masiva. Cada año
miles de personas son asesinadas, torturadas, violadas
y atacadas con armas que no pueden ser rastreadas. Millones
más se ven privadas del derecho a un nivel de vida
adecuado, a servicios de salud y a la educación
porque se desvían fondos para comprar armas ilegales.
Ya es hora de que el mundo cuente con una manera de identificar
claramente a quienes están detrás de este
cínico y mortal comercio y llevarlos ante la justicia”.
Un sistema de rastreo permitiría
combatir el uso indebido de armas al permitir que se realice
un seguimiento de dichas armas desde el momento de su fabricación
hasta su llegada al usuario final. Ayudaría a identificar
a los intermediarios que violan las leyes nacionales o
internacionales, a hacer respetar los embargos de armas
y, en última instancia, a salvar vidas.
En la reciente matanza de Gatumba, en
Burundi, en la que murieron 150 personas, los cartuchos
recuperados mostraban que la munición utilizada
en el ataque estaba fabricada en China, Bulgaria y Serbia.
Sin embargo, la falta de un mecanismo de rastreo hizo que
fuera imposible demostrar cómo había llegado
hasta allí. Si hubiera existido un mecanismo de
rastreo, quienes vendieron la munición a los asesinos
podrían haber sido obligados a rendir cuentas, y
podrían haberse impedido futuros suministros.
Ya existen sistemas internacionales de
rastreo para algunos productos, como los alimentos genéticamente
modificados, que pueden ser rastreados desde su producción
hasta las estanterías de los supermercados para
garantizar un control de calidad. También las maletas
pueden ser rastreadas fácilmente mediante sistemas
informáticos internacionales por los aeropuertos
de todo el mundo.
Rebecca Peters, directora de IANSA, ha
manifestado: “Cada año se fabrican ocho millones
de armas nuevas, y se cometen innumerables crímenes
y atrocidades contra civiles del mundo entero. Sin embargo,
sin un sistema mundial que demuestre el origen de las armas,
hay muy pocas posibilidades de procesar a los autores de
delitos violentos”.
La campaña Armas bajo Control
considera que un sistema mundial de marcado y rastreo de
armas es un paso fundamental para mejorar la normativa sobre
comercio de armas. Un sistema exhaustivo requiere
la adopción de un Tratado Internacional sobre el
Comercio de Armas y de una convención para controlar
las actividades de los intermediarios. Cientos de miles
de personas de todo el mundo y varios gobiernos han respaldado
ya la campaña.
Descarga el nuevo informe titulado El
rastreo de un comercio letal. Marcado y rastreo de armas
y municiones: una pieza fundamental para el control del
comercio de armas.(archivo en pdf, 502 kb)
Contacto para medios de comunicación:
Gabinete de prensa
de la Sección Española de Amnistía Internacional, Ángel Gonzalo ó Carmen López,
91 310 12 77 ó 630 746 802
Gabinete de prensa de Intermón Oxfam, Carmen Rodríguez,
93 482 07 94 ó 699 075 276.
*La Red Internacional de Acción contra
las Armas Ligeras (IANSA) se fundó en
1998, cuenta con más de 500 ONG asociadas en más de 100 países, y participa
en la campaña global “Armas Bajo Control”. En España no cuentan actualmente
con sede, pero puede contactarse con ellos en Londres: Emile Le Brun. +44 (0)
20
7953 7568 (oficina). Móvil:
+44 (0) 7900 918753.
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