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Latinoamérica defiende en Naciones
Unidas un control más estricto del comercio y el
uso de las armas pequeñas
El 42 por ciento
de los homicidios con armas de fuego en el mundo ocurren
en América Latina
Se calcula que hay unos 80 millones
de armas circulando por Latinoamérica, la región donde se concentra
el 42 por ciento de los homicidios por arma de fuego que
ocurren en el mundo, un porcentaje que supera al de cualquier
otra región del planeta. La población más
afectada son los niños y los jóvenes varones.
Para hacer frente a esta situación
los países
latinoamericanos están defendiendo en la Conferencia
de Naciones Unidas sobre Armas Pequeñas, que se
celebra estos días en Nueva York, un control más
estricto sobre el comercio y el uso de estas armas. Las
organizaciones de la campaña Armas Bajo Control
-Amnistía Internacional, la Red Internacional de
Acción sobre las Armas Pequeñas (IANSA) y
Oxfam Internacional
piden a las delegaciones latinoamericanas que mantengan
su compromiso, porque será crucial para el éxito
de esta Conferencia.
“La desaparición de todas las referencias
al Derecho Internacional Humanitario y a los Derechos Humanos
en el último borrador de la declaración final
de esta conferencia es alarmante e inaceptable. Los representantes
latinoamericanos no deben permitir que esta omisión
siga adelante, porque no pueden ignorar el sufrimiento
diario de cientos de miles de personas que viven bajo la
amenaza de las armas pequeñas, afirma César
Marín, de Amnistía Internacional en Venezuela.
Hasta ahora, tanto en su región como en foros multilaterales,
los países latinoamericanos han jugado un papel
muy activo en el impulso de mayores controles en la proliferación
de las armas pequeñas. La aprobación en el
mes de mayo de la Declaración de Antigua (Guatemala)
es sólo el ejemplo más reciente de este compromiso.
El objetivo en esta Conferencia
de Naciones Unidas debe ser alcanzar un acuerdo sobre
criterios comunes para un
control más estricto de las transferencias de armas
pequeñas y ligeras en todos los países, de
forma que no acaben en manos de criminales, violadores
de los derechos humanos, países en conflicto y países
castigados por la pobreza.
“Poner fin a la ausencia de control sobre el comercio
de armas no sólo salva vidas, sino que también
aporta beneficios económicos. Se estima que la violencia
armada cuesta a la región más del 10 por
ciento de las riquezas que produce cada año. La
aprobación en esta conferencia de unos criterios
comunes que rijan el comercio y uso de armas, en los que
tendrán que basarse las legislaciones nacionales,
es el mínimo resultado aceptable”, declaró Daniel
Luz, de IANSA.
“La realidad latinoamericana nos demuestra que existe
un vínculo directo entre desarrollo sostenible y
violencia armada, que la Conferencia de Naciones no puede
olvidar en su declaración final. Los países
de la región tienen un papel importante que jugar
a la hora de defenderlo, porque las armas ligeras juegan
directamente en contra de los esfuerzos de lucha contra
la pobreza ”, explicó Ricardo Magán,
especialista en comercio de armas de Intermón Oxfam.
Amnistía Internacional, la Red Internacional de
Acción sobre las Armas Pequeñas (IANSA) y
Oxfam Internacional representan a más de 160 ONG
que trabajan en Latinoamérica por la promoción
de los derechos humanos, el desarrollo y el control de
las armas pequeñas.
Contacto para medios:
Carmen Rodríguez (en Nueva York) +1 646 512 3180
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