Regina Rodrigues,
Brasil
A Regina Rodrigues le alcanzó una bala perdida en un
tiroteo entre la policía y una banda de narcotraficantes
Domingo 8 de febrero de 2004 por la noche. Regina Rodrigues,
de 33 años, tiende la ropa en la ventana que aparece al
fondo de la fotografía. Vive con sus hijos en un cuarto
piso de una calle estrecha de la Favela de Rocinha, en
Río de Janeiro.
Se oye ruido en la calle. Hay un enfrentamiento entre
la policía y una banda de narcotraficantes. Empiezan los
disparos. De repente, Regina se desploma en el suelo de
la habitación. Su ropa se tiñe de sangre y no respira.
Una bala perdida del tiroteo la ha alcanzado en la ventana
de su propia casa.
Nunca se supo de qué bando procedió la bala que mató a
Regina. Su hija Rosa Rodrigues, que aparece en la fotografía,
no habla desde aquel día.
Cada día mueren en Brasil 110 personas por culpa de un
arma de fuego, una cifra muy superior a las bajas que se
daban en Angola durante la guerra. |